REFLEXIONES DEL 12 AL 18 DE JULIO. SEMANA XV DEL T.O.

SÁBADO, 18 DE JULIO DE 2020

Ayer, el Señor, nos suscitó algo que ya venimos diciendo desde hace muchísimo tiempo: la convivencia. El Señor nos llama a convivir; nuestra paz que el Señor nos regala, el amor que es nuestro triunfo se desarrolla y llega a su plenitud en la convivencia; es decir: en el día a día con los hermanos. En este caso, son los hermanos los que van puliendo las aristas de nuestros intereses personales, para contorsionar el verdadero ser de nosotros mismos. No somos el efecto de nuestros egoísmos, o la consecuencia de nuestros deseos materiales; lo que de ahí surge y aparece es un monstruo de nosotros mismos. Somos el resultado constante de una convivencia feliz, aunque en ella hayan dificultades; más aún, son ellas, las dificultades, superadas, las que embellecen, perfeccionan y agrandan la verdadera realidad de nosotros mismos. Y...¿Cómo lo hace? ¿cuál es el camino? No penséis en profundidades teóricas o especulaciones complicadas; no acertaréis. El camino nos lo enseña Jesús, el Señor; es: LA MISERICORDIA. Él la puso en práctica y nos la puso como modelo. Su nombre es misericordia. desde su corazón, supo contemplar nuestra miseria. He ahí el camino. Desaparecen todas las dificultades. Prueba a mirar siempre desde el corazón, y brillará siempre la comprénsión, la Paz, el amor, en una palabra: LA CONVIVENCIA. Y todo el resto, se deja, tantas cosas, por i útiles y absurdas. Despierta, hoy te espera aquel hermano que te cuesta aceptar; no importa; míralo desde el corazón. El resto ya es de Dios.
P. Llopis (20/07/20)

VIERNES, 17 DE JULIO DE 2020
MARÍA, MADRE CERCANA


La verdad que seguimos con el regusto de la festividad de la Virgen del Carmen; y es que, con ella, con la Virgen, nos sentimos a gusto, nos sentimos serenos,; es como si descansáramos en el espacio y persona oportunos, en el que nos conviene después de una tormenta intensa y aparatosa de verano. Ella, María, es la Madre cercana; cercana como actitud; cercanía que siempre invita; y lo hace  a pesar de que nosotros nos empeñamos en alejarnos, en quedarnos en nuestras tormentas; pues bien, Ella, la Virgen, no cesa en su actitud que, a pesar de que confronta con la nuestra, tenemos la sensación real de que siempre ha estado junto a nosotros. Es así, siempre María ha estado junto a nosotros, invitándonos a disfrutar de su vecindad y compañía. Y..., ¿Qué decimos de su mirada? Haz la prueba; quédate un tiempo con la mirada fija en María; o, lo que es lo mismo, déjate mirar por María. Es mirada de MADRE. No voy a detallarte las consecuencias: EXPERIMÉNTALAS. Es el sabor de todo aquello que sobrepasa lo que puedes desear y esperar. Despierta, y siente la cercanía de María, y la suavidad de su mirada. Son los ecos de una festividad que no debe tener fin.
P. Llopis (17/07/20)



JUEVES, 16 DE JULIO DE 2020
NUESTRO FIRME CAMINAR, SUBIDA AL MONTE CARMELO


Virgen del Carmen, Mare de Déu del Carmen, és la festa de la Mare de Déu, monte Carmelo, subida al monte Carmelo; en su etimología, viñedo de Dios; en su origen LATINO, verso, poema
 Todo lo sintetiza esta fiesta que hoy celebramos; siempre delante, esa cualidad: MADRE, MARE. María es Carmen, y, sobre todo, de base, como dando soporte a todos sus privilegios y misiones, es Madre. Su característica es: LA TERNURA. Es la palabra que se aviene a MADRE. Ya con ella,  en la simbiosis de MADRE Y TERNURA, nuestro caminar es firme,  aunque haya que subir al monte Carmelo, nuestras dificultades se aligeran y empequeñecen, y nuestras heridas, al recibir los cuidados de sus mimos maternales, se curan fácilmente. Sí, nuestra vida es subír el mítico monte Carmelo; pero, el monte Carmelo, en perspectiva, en su horizonte y en su desarrollo, está la Madre, María, la Mare de Déu del Carmen, que llena de ternura cada paso al caminar, cada tropiezo incluso en su caída, cada esfuerzo y penar,  aunque cueste respirar, cada desnivel que atravesar. Esta es María, la Mare de Déu del Carmen, el menor verso que a Dios podemos levantar, y el mejor poema que podemos recitar. Ella sintetiza todo, fijaos bien: todo, todo aquello que, en nuestra mística subida al monte Carmelo, hacia Dios, podemos necesitar; con sólo elevar nuestra mirada, a Eĺla, Madre de Ternura, Mare de Déu del Carmen,  abundante y generosamente, nos lo proporcionará. Mira María, mira la estrella, y el día, que es nuestro caminar hacia Dios, será claro como el sol, y armonioso como un constante amanecer. Vamos, ahora, a acordarnos de todas las que llevan este hermoso nombre de Carmen; espero no dejarme ninguna. Es un agradecimiento a Dios por todo el bien que ellas me han hecho, y una plegaria matinal para que la Virgen del Carmen las bendiga. A saber:
Carmen de Juan-sa.
Nuestra Carmina,
Carmen de José-antonio (sol Europa), y Carmina que la cuida,
Mari Carmen de Vila-real y en verano de Tales,
Carmen de Ventura
Mari Carmen, mi hermana y sobrina,
Carmen, hermana clarisa de Onda

Carmina, hermana clarisa de Vila-real; llevamos ya diez, y creo que alguna más que, seguro, que me dejaré. Bueno, un agradecimiento a todas ellas, y una plegaria de bendición. Qué vuestra vida sea un verso de Dios y un poema a la Virgen del Carmen. Felicidades.
P. Llopis (16/07/20)



MIÉRCOLES, 15 DE JULIO DE 2020
LA LLAMADA DE JESÚS SE CONVIERTE EN VOCACIÓN


El Señor no cesa de ampliar detalles, como estrategias, a fin de consolidar cada vez más su encuentro con cada uno de nosotros. Este es el fin primordial de cada una de sus acciones; Él, el Señor, quiere depositar en nuestras manos el tesoro de su Persona y de su misión; y lo quiere, a pesar de saber y conocer la verdadera realidad de nuestra vulnerabilidad; no es obstáculo ello; sigue confiando en nosotros; y...¿Qué hace? Intensificar su presencia, hacerla más presencial, más visible. Y...¿Cómo lo hace? Este es el quid de la cuestión,; para que nosotros lo escuchemos y no sólo lo oigamos: Grita; ya veis, el Señor nos grita, alza, con fuerza, la voz; casi casi, como si estuviera enfadado. No lo está; yo creo que Jesús nunca se enfada; a lo sumo, tiene sentimientos de lástima y compasión respecto a cada uno de nosotros. Y su grito, volviendo a lo nuestro, es una llamada. ¿Habéis oído el grito de la madre que busca a su hijo, porque ya tiene preparada la cena? Así hace Jesús; nos llama porque tiene preparado el banquete para cada uno de nosotros. Y esa llamada que llega hasta el Corazón se convierte en  VOCACIÓN. Nos ha llamado el Señor, nos ha gritado el Señor. Y, cuando nosotros lo escuchamos, la verdad que ya no podemos ser sí no, fieles a su grito y su llamada. Aguza el oído, hoy, que te está gritando y llamando el Señor.
P. Llopis (15/07/20)




MARTES, 14 DE JULIO DE 2020
DIOS ES AMOR, QUE SE PARTE, REPARTE Y COMPARTE


El Amor tiene la preferencia; el amor es la fuente que mana y corre, con lo que siempre alimenta; es por eso que nunca desilusión, nunca deprime, nunca agosta.  El Amor siempre levanta, estimula, atraviesa, inunda, rejuvenece, ampara, restaura, acompaña y crea. Es plenitud.  Cuando en nuestra vida,, decaemos, quiere ello decir que hemos sustituido esa energía frontal que es el amor, por otro sustitutivo transitorio que tiene por esa inercia desvanecerse y desaparecer; no merece el nombre de amor; es un sucedáneo. Además, en la práctica, es muy fácil de discernir: hace caminar con la mirada alta, el paso seguro, el Corazón abierto, los pies en el suelo y la mirada en el cielo. Es todo ello una perfecta descripción de Dios; y es que, efectivamente, Dios es Amor, un amor que se parte, reparte y comparte con cada uno de nosotros. De aquí que lo hemos de preferir, en un orden de jerarquización, a cualquier otra realidad o a cualquier otra dimensión que son "humanas", cuando las disgregammos DE DIOS AMOR. En cambio, cuando todo lo unimos, lo ensamblados, lo identificamos con la fuente divina que es Amor, el resultado es la divinización de toda realidad; no existe lo humano; da paso lo humano a la divinización; es como la AURORA, el amor todo tiñe de oro intenso y brillante. Por eso, en nuestra de preferencia, hay que colocar, sin ningún género de dudas, la realidad VIVA y patente del amor. Y...todo será oro en nuestra vida...un constante amanecer. Apenas despiertes, respira amor , que todo amanecerá...de nuevo..
P. Llopis (14/07/20)


LUNES, 13 DE JULIO DE 2020
HERMOSA PRETENSIÓN, DE NUESTRO ERIAL UN JARDÍN


A veces, el punto de mira lo tenemos desviado; no siempre acertamos en el núcleo de la cuestión. Así  lo vemos en la parábola de la que llamamos, equivocadamente, el hijo pródigo; de tanto mirar las desviaciones del hijo en cuestión, olvidamos las actitudes consoladores del Padre. Igualmente, nos pasa con la parábola del domingo pasado. Nos fijamos en la semilla esparcidas en diversos lugares hasta llegar al oportuno, y nos olvidamos del SEMBRADOR; pasamos de largo la generosidad del SEMBRADOR, que por doquier y a pesar de las circunstancias adversas, no cesa de sembrar, esperando contra toda esperanza; somos nosotros los que ponemos límites razonables y racionales a la siembra del SEMBRADOR. La esperanza de Jesús no tiene límites; lo que ocurre que nosotros somos constantes e insistentes en poner obstàculos al crecimiento de la semilla. Él, el SEMBRADOR, quiere y espera que nosotros limpiemos y desbrocemos nuestra parcela, porque, ahí, a pesar de nuestros antojos  está depositada la semilla que tiene la hermosa pretensión de hacer de nuestro erial el más hermoso jardín. Despierta, tú que duermes...  y esa hierbecita que no está en su lugar oportuna, haz que, trasladándola a su hábitat natural, permita desarrollar la hermosa semilla del DIVINO SEMBRADOR.
P. Llopis (13/07/20)



DOMINGO, 12 DE JULIO DE 2020
AL RITMO DE JESÚS, EL SUFRIMIENTO SE EMPEQUEÑECE

Al Racó, se escucha la voz del Señor que, con mucho sigilo, cortesía y respeto, nos invita a NO TENER MIEDO AL SUFRIMIENTO. No es una maldición; es...,  UN CAMINO,  un Reto del AMOR. Siempre este, el amor, es el que vigila, el que no duerme, el que supera y atraviesa las embestidas del sufrimiento. Cuando el amor impregna cada una de las fibras de nuestro ser, el al se siente segura y en paz. Lo importante es el misterio del alma; ese misterio no sometido a la esclavitud de razonamientos insulsos y vanidades aparentes. El MISTERIO DEL ALMA lo protege, guarda y controla la presencia VIVA y ser en de Jesús, que, desde la Cruz, nos musita: yo he vencido el sufrimiento y la muerte; quien me sigue, se verá confortado con el JARDÍN DE LA VIDA; las aguas espumosas lo regarán de paz y de alegría; los ojos del Corazón  resultarán de belleza; y su alimento será tan profundo que no deseará ninguna otra realidad. El Sufrimiento, la contradicción, y tantas cosas que engloba esta dimensión se empequeñecen al ritmo armonioso y vibrante del amor que le hace frente. Hay que unir siempre sufrimiento y amor; porque, ya sabemos y lo hemos experimentado en muchas ocasiones y el Señor nos lo ha enseñado: CUANDO VIVIMOS AL RITMO DEL AMOR DE JESÚS, EL SUFRIMIENTO DEJA DE SER EL PROTAGONISTA, SE EMPEQUEÑECE, Y, aún con lágrimas en los ojos de la carne, HAY ALEGRÍA Y PAZ EN LO HONDO DEL CORAZÓN Y...NO LO OLVIDES, para ello, hay que estar atento al corazón que es la residencia del Corazón. El Señor, hoy, sin ningún género de dudas, quiere cultivar en ti, en mí, esa semilla de amor que, con mimo y cuidado, ha depositado en tu corazón...ES SU AMOR.
P. Llopis (12/07/20)

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