REFLEXIONES DEL 23 AL 29 DE AGOSTO
DOMINGO, 23 DE AGOSTO DE 2020
En este domingo, el Señor quiere que le digamos QUIÉN ES JESÚS PARA NOSOTROS. Es una pregunta que proyecta y presenta, en primer lugar, a sus apóstoles. Tu el que contesta es Pedro; curioso, en este momento, responde con rotundidad y profundidad: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS. Medidas todas las Palabras. Sé ha puesto al nivel de Dios. En otras ocasiones, ha sido la dimensión humana la que le ha dominado, y sus palabras han sido vulgares, superficiales y dignas del mayor rechazo de parte de Jesús, hasta el punto de llamarle Satanás: agárrate de mi presencia, SATANÁS. de aquí, la importancia de estar y vivir inmerso en Dios. Nuestras palabras, como las de Pedro Hoy, son divinas, están avaladas por su inspiración y claridad. Para ello, dos características a presentar ante el Señor: abiertos y sinceros; o, si queréis; APERTURA Y SINCERIDAD. Jesús no se deja dominar ni instrumentalizar; tantas veces, lo ADAPTAMOS a nuestro propio interés, gusto lo deseo; no, Jesús es el Hijo de Dios, el que, por tanto consagra, es decir: CON...su presencia, hace SAGRADA nuestra vida, que es la etimología de la misma palabra. Lo cual supone que está APERTURA rompe nuestros esquemas, y abre presenta los nuevos, los suyos, los que, de verdad, nos convienen. Jesús es muy peligroso, humanamente y evangélicamente, hablando. Nos deja en el aire, nos remueve profundamente, y nos re-crea. He aquí que lo hago todo nuevo. Para ello, no hemos de tener miedo y presentarnos con sinceridad, sin apaños personales ni escondites interesados. Dios quiere CLARIDAD, que en este caso, es sinónimo de SINCERIDAD. Yo os diría: NO TENGAMOS MIEDO A SER CAMBIADOS POR DIOS. Encontraremos con ello y con ello, nuestra verdadera paz, que es nuestra identidad.
LUNES, 24 DE AGOSTO DE 2020
Es la mediocridad la que desfigura las cosas; igualmente es la VULGARIDAD la que hace que nuestras palabras no tenga la fuerza y la eficacia que les deben acompañar. La eficacia de todo depende de la fuente de la que proceden. Así lo vemos en el agua. Su origen profundo es lo que le da la riqueza de nutrientes; en cambio, su superficialidad le da carencia de los mismos. Necesitamos profundidad; esta viene va ser como el acercamiento a todo lo que existe y tener la posibilidad de extraer de todo su tesoro de bondad y amor. Esa es la profundidad en la vida: estar sumergido en Dios, y, de ahí, tener la energía-gracia de admirar y contemplar todos los tesoros de amor y bondad que todo y todos poseen. Esto sólo está revelado a los pobres y sencillos. Ahora resulta que la profundidad no es propiedad, ni mucho menos, de los sabios y entendidos; es propio de los humildes, pobres y sencillos. Gozar es extraer de la infinita variedad de todo lo que existe, los tesoros de bondad que Dios ha depositado en ellos. Para ello, todo ha de tener su origen en Dios; para ello, hemos de estar sumergidos en Dios. Es Él Quien hace que nuestra vida sea sencilla, HUMILDE y capaz de Admirar. Buenos días...En el Señor.
A los hermanos que tuvísteis el gozo de estar en Tierra Santa. Recordad, hoy es San Bartolomé, Sant Bartmeu, su etimología: bar: hijo, y talmar: agricultor. Nace, recordad, en Caná, donde con tanta emoción, en el lugar de las Bodas de Caná, renovásteis vuestras promesas matrimoniales. Disfrutad del recuerdo en esta fiesta de San Bartolomé, Sant Bartomeu.
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